¿Cómo elegir la mejor espuma para muebles?

Ya hemos hablado de la tapicería para muebles y cuáles son las mejores telas para usar en sillas y sofás. Si bien este es un aspecto fundamental, no podemos olvidar la espuma para muebles, pues es esta la que define la comodidad de estos elementos que son indispensables en cualquier espacio. 

Para elegir la espuma para muebles, generalmente es necesario un equilibrio entre comodidad, soporte y durabilidad que se adapte al uso y tipo de mueble, pues no podemos optar por un relleno de poca densidad para un sofá en el que haya alto tráfico o se le da mucho uso. 

Estas tres características están englobadas en la densidad de la espuma para muebles. En otras palabras, la densidad de la espuma es la que da la comodidad, soporte y durabilidad al sofá, silla, sillón o puff. 

Para entender mejor lo anterior es necesario entender este concepto que es muy conocido en tapiceros y fabricantes de muebles, más no por la gente del común que suele pensar que la densidad hace referencia al grosor de la espuma.

¿Qué es la densidad?

Al igual que con otras aplicaciones, la densidad de la espuma mide la masa o cantidad del material por volumen o tamaño medible. Sin embargo, la densidad se mide de forma diferente según el material. En este caso, la densidad vendría siendo una medida entre la cantidad de gramos o kilos por centímetros cúbicos (cm3) o metros cúbicos (m3).

La pauta general es que las espumas con mayor densidad son de mayor calidad y tienen una mayor longevidad. La densidad más alta hace que la espuma sea más resistente, por lo que después de sentarse sobre ella, la espuma recupera su forma original y es este retorno lo que marca la diferencia entre una buena espuma para muebles y una mala espuma.  

La densidad también está definida por quién la fabrica, pero generalmente se clasifican de la siguiente manera: 

Densidad 11 a 18: Este tipo de densidad es el más básico y suele usarse para la cojinería de asientos, respaldos y apoyabrazos. Al no ser altamente densa, puede tener una vida útil bastante corta por lo que recomendamos usarla en proyectos pequeños y de bajo uso. 

Densidad de 20 a 30: A diferencia del primer tipo, esta espuma es más duradera y suele usarse en superficies más grandes y de mayor tráfico como en el sofá de una sala de estar. Las espumas con esta clasificación se les denomina de media o media-alta densidad. 

Densidad de 30 a 60: Estas espumas son de alta densidad por lo que son mucho más duraderas y de mayor calidad. Por esta razón suelen usarse en proyectos de muy alto tráfico como medios de transporte, hospitales y centros comerciales. 

Estas características no necesariamente hacen que este material pueda ser usado en el sofá de una casa, todo lo contrario puede usarse en un sofá y hasta en el colchón de una cama. Al igual que las espumas de media densidad, éstas tienen un alto umbral de retorno, es decir que al sentarse retoma su forma original sin dejar huella. 

Algunas espumas de alta densidad también son antimicrobianas, una ventaja sobre todo si se piensa en espacios como restaurantes, hospitales o centros comerciales donde la exposición a gérmenes y bacterias es mucho mayor que en una casa u oficina. 

Cabe aclarar que la nomenclatura hace referencia a la cantidad de kilos por metro cúbico, así que al momento de buscar espumas si ves en la descripción del producto un D21 o densidad 21 está diciendo que tiene una capacidad de aguantar 21 kilos por cada m3.  

Tip: para elegir la espuma para muebles ideal tengamos en cuenta el peso de las personas que vayan a usar ese sofá o sillón. En ese caso, si hay alguien con un peso considerado debe optarse por una espuma de alta densidad para soportar dicho peso. 

Otro aspecto importante es la capacidad de retener el calor. Dado que la espuma menos densa es más aireada, se puede esperar que una espuma de alta densidad contenga mejor el calor. Claro, esto depende del tipo de cojines del sofá que tengamos, ya que el material mantendrá el calor al mínimo o lo atrapará.

Haz clic aquí para conocer más sobre las espumas para muebles.

Otras aplicaciones de la espuma

Es muy común en los colchones que estén rellenos con espuma, pero no cualquier relleno, dependiendo de la calidad del colchón muchos de estos elementos cuentan en su interior con una espuma llamada casatta o cassata y es una estructura de espuma formada por un aglomerado de este mismo material comprimida que otorga un grado de firmeza bastante alto. Ese nivel es lo que le da la categoría de ortopédico. 

En otras palabras, cuando nos hablan de colchones ortopédicos es muy seguro que están rellenos con esta espuma. 

Continuando con los colchones, otra espuma muy usada pero en aquellas camas del sector hospitalario es la troquelada. Lo especial de este material es su forma pues parece a la caja de los huevos y facilita la cirulación de la sangre en aquellas personas que tienen que durar mucho tiempo acostados o con movilidad reducida. 

Pero no solo eso, también ayuda a disminuir la fatiga y el dolor muscular. Además es usada en estudios de grabación o en lugares en los que se necesita una buena acústica. 

¿y la firmeza?

Algo que no mencionamos al principio y que es importante traer a colación la idea que se tiene sobre la densidad y firmeza. Vale la pena diferenciar una de la otra pues ambos términos son importantes a la hora de elegir el relleno del mueble. 

La firmeza de la espuma es una medida del tacto de la espuma. Esto se mide en Newtons. Esto suele ser una cuestión de preferencia más que de calidad. Cuanto más dura sea la espuma, más firme se sentirá. Sin embargo, el hecho de que la espuma se sienta firme no significa que sea de alta densidad o que seguirá sintiéndose firme después de un uso prolongado. 

Estructura de la espuma

Ya teniendo claro el concepto de la densidad de la espuma, podemos hablar de la estructura de este material que es la que le permite bien sea ser una espuma transpirable o no. 

En ese orden de ideas encontraremos dos estructuras: 

Espuma de celda abierta

Se caracteriza por ser un material blando. Las superficies de las burbujas (las células) están rotas e interconectadas de modo tal que permite al aire moverse fácilmente a través de todos los espacios del material cuando se aprieta o se comprime. 

Recomendamos esta estructura para amortiguar, acolchar y respaldar los muebles cuando se busca un equilibrio entre comodidad y apoyo. También es útil para productos de ropa de cama.  Está disponible a un precio asequible y en diferentes tamaños. 

Espuma de celda cerrada

La espuma de celda cerrada es generalmente mucho más densa y firme que la espuma de celda abierta. Sus burbujas de aire están completamente selladas de las que lo rodean. Estos materiales suelen tener una mayor resistencia a la compresión porque el aire no se disipa cuando se aprieta o presiona la espuma.

A diferencia de la espuma de celda abierta, esta espuma es resistente al agua y al vapor de agua. Esta espuma de celda cerrada es una buena opción para aplicaciones exteriores.

En este punto, es posible que sintamos la curiosidad por saber de qué se compone realmente la espuma para muebles. La mayoría de estos materiales están hechos de espuma de poliuretano. Por ejemplo, el cojín del sofá se rellena con esta espuma y se cierra con un forro normalmente con cremallera.

¿Es la espuma el único relleno?

La espuma es la base de todo relleno, sin embargo con el tiempo han aparecido otros materiales que combinados con ella dan como resultado un cojín bastante confortable y duradero. 

Plumas: Es quizás uno de los materiales que más confort da, pero su precio y su durabilidad hacen que no sea muy utilizado, sobre todo por los fabricantes de muebles en masa. También suele ser usado más en los respaldos de los asientos que en los cojines, porque pierden volumen y se deforman fácilmente.

Fibras: Las fibras como la fibra siliconada o el algodón suelen combinarse con la espuma para darle mayor volumen al asiento y otorgarle esa sensación de “hundimiento” similar al de las almohadas. A diferencia de otros materiales, las fibras suelen requerir un poco más de mantenimiento para que preserve sus cualidades, es por esto que es habitual usarse en respaldos y apoyabrazos. 

Sintéticos: los rellenos de este tipo se caracterizan por estar compuestos con latex convirtiéndolo en un material impermeable, anti alérgicos y con un alto umbral de deformación. 

Memory Foam: Este relleno suele ser más usado en las almohadas pero con el tiempo ha empezado a usarse en sillas y sofás. Eso gracias a que tiene la capacidad de adaptarse al contorno o forma de cada persona y volver a su forma original lo que da mayor confort y comodidad. No es recomendable en muebles de uso constante. 

Como puedes ver, la elección de una buena silla o un sofá no solo se centra en el tipo de tapicería. Si bien es un factor importante, la comodidad depende del relleno y tipo de espuma para muebles que se escoja. 
Esperamos que tengas en cuenta estos consejos para tus próximos proyectos de tapicería y si quieres conocer más sobre espuma para muebles en Tiendas Calypso podrás encontrar materiales y suministros para la fabricación o restauración de todo tipo de muebles.

Extra Espuma Ros D26 Ancho 

Espuma Troq Gris D26 

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